– Diego Radamés – Europa Press
El Arzobispado de Barcelona ha valorado «positivamente» el acuerdo firmado este jueves entre el Ministerio de Justicia, la Conferencia Española de Religiosos (Confer) y la Conferencia Episcopal Española (CEE) para la reparación de las víctimas de abusos sexuales a través del Defensor del Pueblo.
El obispo auxiliar de Barcelona y responsable del Servicio de Atención a las Víctimas de Abusos del Arzobispado de Barcelona, David Abadías, considera que el entendimiento «beneficia a las víctimas», informa la institución en un comunicado de este jueves.
El acuerdo contempla que aquellas víctimas de abusos sexuales que no deseen acudir directamente a la Comisión Priva, establecida por la Iglesia, puedan hacerlo a través del Defensor del Pueblo.
Se trata de una «vía temporal» con una duración de un año –prorrogable otro año– para aquellas causas que no hayan tenido ni puedan tener recorrido judicial bien sea por la prescripción del delito o por la muerte de victimario.
Para la firma del acuerdo, el Gobierno se ha comprometido, tal y como solicitaba la Iglesia, a abordar la «reparación integral» de todos los menores víctimas de abusos sexuales en cualquier ámbito de la vida pública.
EL NUEVO SISTEMA
Este sistema acordado de reconocimiento y reparación tendrá el criterio técnico de la Oficina del Defensor del Pueblo, la evaluación de la Comisión Priva, el consenso Iglesia católica-Estado y la participación de las víctimas.
La oficina del Defensor del Pueblo estudiará los casos presentados y propondrá una vía de reparación que será estudiada y evaluada por la Comisión Priva establecida por la Iglesia.
Los criterios de valoración de los casos y de la baremación de la reparación de la Oficina del Defensor del Pueblo and de la Comisión Priva serán «homogéneos»; en caso de discrepancia en la valoración, una comisión mixta estudiará el caso que, en última instancia, resolverá el Defensor del Pueblo tras escuchar al rpesidente de la CEE o de la Confer.
El Gobierno ha aceptado que las reparaciones económicas estén exentas de tributación, especialmente sobre la renta; el Arzobispado considera que el sistema no se basa en la imposición de una obligación jurídica, sino «en el compromiso moral de la Iglesia and en el acuerdo mutuo de las partes».

