– EUROPA PRESS
La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha explicado que en el 90% de los 1.064 pisos que Govern ha anunciado este miércoles que comprará a InmoCaixa por valor de 87,2 millones de euros hay actualmente inquilinos, y que estos pagan un alquiler asequible, por tratarse de viviendas de protección oficial (VPO).
En una atención a los medios en la sede de la Conselleria, ha calificado de buena noticia el anuncio del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y ha sostenido que la compra mediante el tanteo y retracto por parte de la administración es una «vía más rápida» que la de la construcción para ampliar el parque protegido.
«Es rápida, de parque que podría perder la protección lo pasamos a protección permanente, lo hacemos a un ritmo más rápido que el de la construcción, que es más lento, y lo hacemos a precios que están por debajo de lo que implicaría construir», ha defendido.
POR MUNICIPIOS
Illa ha anunciado la compra de más de 1.000 viviendas, cifra que Paneque ha concretado: serán 1.064, y podrían ser algunas más (hasta cerca de 1.100) si no fructifican algunas operaciones en marcha que InmoCaixa ha iniciado con algunos inquilinos para la adquisición de los inmuebles.
Con esta compra, ha explicado Paneque, el Govern ha adquirido todos los activos que tenía InmoCaixa en Catalunya, tras la compra anterior de tres lotes de 866 viviendas, con lo que el Ejecutivo habrá adquirido, en total, cerca de 2.000 inmuebles por esta vía a InmoCaixa.
En la provincia de Barcelona se adquirirán, por municipios, 182 viviendas en Barcelona, 81 en Cornellà de Llobregat, 112 en l’Hospitalet de Llobregat, 61 en Mataró, 19 en Montornès del Vallès, 118 en Sant Just Desvern, 109 en Sentmenat, 186 en Sitges, 75 en Terrassa, 41 en Tordera y 9 en Sabadell; mientras que en Lleida serán 49, en Tarragona 6 y en Olot (Girona) 16.
PÉRDIDA DE PROTECCIÓN
Paneque ha concretado además que estos inmuebles perdían, a partir de 2035 y hasta 2042, todos ellos de forma progresiva el carácter de VPO, por lo que con esta compra, además de aumentar el parque, se mantiene la protección «ad eternum».
Además, como en estas viviendas residen actualmente inquilinos que pagan alquileres protegidos, «tenían la inquietud que en la finalización de estos contratos podían no ser renovados y, por lo tanto, perder su vivienda».

